videos & cuentos

mi-madreCalmaba su desdicha con mis pequeñas manos.Cuando no fui suficientese marchó. Aun hoy le sigue pareciendo algo normal.          
hay-que-buscarse-un-amante-jorge-bucay Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.   Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas. Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un...
queria-decirte-de-rabindranath-tagore  Quería decirte las palabras más hondas que te tengo que decir; pero no me atrevo, no vayas tú a reírte. Por eso me río de mí mismo y desahogo en bromas mi secreto. Sí, me estoy burlando de mi dolor, para que no te burles tú. Quería decirte las palabras más verdaderas que te tengo que decir; pero no me atrevo, no vayas a no creerme. Por eso las disfrazo de mentira, y te digo lo contrario de lo que te quisiera decir. Sí, hago absurdo mi dolor, no vayas a hacerlo tú. Quería decirte las palabras más ricas que guardo para ti; pero no me atrevo, porque no vas a pagarme con las mejores tuyas. Por eso te nombro duramente y hago alarde despiadado de osadía. Sí, te maltrato, de miedo que no comprendas mi dolor. Quería sentarme silencioso al lado tuyo; pero no me atrevo, no se me vaya a...
Cualquier palabra está de más... escúchalo y después saborea el silencio.        
nasrudin-y-la-lunaNasrudin entró a una casa de té y declamó: - La luna es más útil que el sol.- ¿Por qué?- le preguntaron. - Porque por la noche todos nosotros necesitamos más luz.        
el-arte-de-comunicar-anonimoEn cierta ocasión un Sultán soñó que perdía todos sus dientes. Despertó lleno de ansiedad y mandó a llamar a un adivino para que interpretase su sueño.-  ¡Qué desgracia, mi señor! -exclamó el adivino-, cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Su Majestad.-  ¡Qué insolencia! -gritó el Sultán al tiempo que, con una señal,  ordenaba a sus guardias que le dieran cien latigazos. A la noche siguiente su sueño se repitió, a lo que el sultán pidió de nuevo que trajesen a otro adivino.- ¡Gran felicidad os ha sido reservada, señor! - exclamó éste - El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes. Iluminose el semblante del Sultán y con una gran sonrisa ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando el adivino salió de palacio, uno de los cortesanos fue tras él y le...