Respiración purificante

 

Del mismo modo que nuestro cuerpo se nutre de los alimentos que ingerimos, también lo hace del aire. Mientras la dieta afecta al equilibro bioquímico del organismo, el aire afecta al bioeléctrico.

Hoy quiero proponeros un ejercicio que permite renovar casi por completo el aire residual que permanece estancado en la parte baja de los pulmones tras la espiración.

Al hacerlo notareis que vuestra capacidad pulmonar se amplía y sentiréis el cuerpo fluir con una energía más limpia y renovada. Eso se debe a que el CO2 acumulado en el cuerpo es eliminado, el aire que llega a las células contiene más oxígeno y los canales energéticos se despejan.

Os recomiendo realizarlo a diario 2 o 3 minutos. Sin embargo, notareis sus efectos desde la primera vez.

Antes de empezar tomaros unos segundos de centramiento y presencia.

Si lo hacéis tumbados colocar las plantas de los pies en el suelo.

1-.Hacer una inspiración completa.
2-.Al espirar doblar el cuerpo
; elevar las rodillas y el tronco de tal modo que comprimáis los pulmones. Suavemente las primeras veces y luego tratando de llegar hasta el último aliento.
3-.IMPORTANTE:
Para no hacernos daño en las cervicales, elevamos primero la barbilla de manera que las cervicales no se queden rígidas al tiempo que empezamos a expulsar el aire. Es decir, la cabeza empieza en extensión y luego se flexiona hacia las rodillas.

***

Si lo hacéis sentados colocaror de rodillas con un cojín alto entre las piernas.

1-.Hacer una inspiración completa.
2-.Espirar
todo el aire sin forzar.
3-. Cuando la espiración llegue a su fin
sin forzarla, empezad a doblar el cuerpo hacia delante por la articulación dorso lumbar (debajo del pecho).
4-
. Continuad el movimiento dirigiendo la cabeza hacia el suelo y hacia el cojín.
5-. Inspiramos
aire al tiempo que elevamos el cuerpo.
6-.IMPORTANTE: Al elevarnos lo hacemos en orden inverso.
Lo último que se eleva es la articulación dorso lumbar.

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